Intentémoslo

Es eso de querer cambiar otra vez. Es eso de tener ganas de luchar y empezar nuevos planes. Empezar nuevas vidas. Nuevas Antònies que sean tan diferentes una de la otra. Es eso de tener ganas de sobrevolar ciudades, de alimentar almas ansiosas de vivir y de esnifar aromas que duren milésimas de segundo. Es eso de dar un giro. O dos o tres. Es eso de no querer más que tiempo para devorar todos aquellos libros que están en la colección de clásicos en cualquier biblioteca. Es eso de querer escribir inicios de novelas que nunca superarán las tres páginas. Es eso de querer fotografiar todo lo que se mueva. Inmortalizar lo ininmortalizable, perpetuar lo caduco y acabar con lo eterno. Es eso de querer pasear el perro o que el perro te pasee a ti. Es eso de abrir los ojos y entrever la luz por los agujeros de tu cortina rota. Es eso de vivir y no vivir. Es eso de amar cada segundo, de vivirlo todo, incluso lo invivible. Es eso de mirar las ciudades con ojos de enamorada, con ojos de amante. Es eso de cogerte de la mano y guiarte. O de dejarse guiar por cualquiera que te coja la mano. Es eso de abrazar peluches y acurrucarse junto a personas. Es eso de escribir frases sin sentido alguno. O con todo el sentido del mundo. Es eso de saborear tu piel. Es eso de soñar cada segundo de tu vida. Es eso de hacer que tu existencia sea irremplazable. Es eso de querer. Es eso de no sobrevivir. Es eso de vivir.

30 Agosto 2011.

 

564310_10151199803278698_227896968_n

 

 

 

Anuncios